16 nov 2014

Razones

Dicen que hay que saber mirar más allá. De las cosas, de las palabras y sobre todo, de las personas. Nunca supe hacerlo contigo. Mirarte de verdad. Porque me dolías, como duele el vacío cuando mira dentro de ti. Escocías, y yo prefería excusarte, inventarte, mirarte por el cristal que me convenía, sin querer creer que la realidad es algo de lo que no puedes huir. No sin que te abofetee antes, no te deja esconderte sin darte una lección, que si no aprendes a la primera, te volverá a repetir tantas veces como sea necesario. Porque la vida es la mejor maestra pero como tal, es la más dura.
Solía quererte mucho y quererme poco. Para mi mala suerte tú, solías quererte mucho y quererme poco. Una mala combinación. Una mezcla devastadora. Una "yo" que perdía en todas las versiones y en todas las variantes. Tú, eterno vencedor.


- Te quiero, te quiero, te quiero,... -dijiste como suplicando algo que ya no te pertenecía
+ Mentira, tú no sabes lo que significa esa palabra.
 Me fui. Esta vez, por mi, porque me quería.



2 jul 2014

Verso acabado. Punto.

Lo ves con su carita de bueno, con sus ojos inocentes y esa sonrisa que quita el hipo, y te dice "te quiero enana" como si realmente lo sintiera. Solamente quieres llorar, porque sabes que no son más que estúpidas maniobras para tenerte a sus pies, porque te quiere mal y poco, y te hace sufrir hasta dejarte vacía por dentro. Pero no lo puedes evitar. Que tu corazón se vuelva loco en su presencia. Quieres gritar, arrancártelo de dentro y regalárselo envuelto en un lazo rojo, de todas formas es suyo. Respira su nombre en cada latido, y él lo sabe.
Y a ti, que no te quedan más lágrimas, te da por huir. "Corazón que no ve, corazón que no siente", te repetía.Para comprobarlo, compraste un billete al fin del mundo para no verlo más.

21 jun 2014

4 may 2014

Me too.

- Me importas enana.

Entonces lo comprendió. Acabaría rompiéndola por dentro sin piedad

Confesiones

Escribo para ver un abismo de claridad entre toda la oscuridad del mundo. O la oscuridad de mi cabeza y las tinieblas del alma. Escribo para encontrarme entre mis letras cuando me siento perdida y para ser más yo, sin miedos, sin prisa. Lo dejo fluir, lento, suave, rápido, chispeante...el ritmo incesante de alguien que tiene algo que contar.
Dicen que la verdad es algo relativo, que la memoria recuerda solo partes de una misma historia y que el mundo es incontable. Pero yo quiero contarlo. La parte del mundo que conozco, la que me hace ser mejor, o peor...
Quiero volver un día a leer todo lo que me pasaba y redescubrirme en mis historias. Así que no escribo para ser leída, ni para ser escuchada ni mucho menos pienso que tenga algo importante que decir...simplemente soy yo, haciendo espacio en mi interior para cosas buenas.

20 feb 2014

Apéndice de inmortalidad



Sencillo, directo, arrollador. Me ponía los pelos de punta, la piel de gallina y el corazón en la boca. Sonrisa tierna, ojos chispeantes, y abrazos en los que me podría quedar de por vida. Porque solo allí, me sentía en casa y de repente lo tenía todo.Mi refugio cuando nada va bien. Un niño con disfraz de adulto, un alma insatisfecha buscando estrellas perdidas en el firmamento.
Y allí estaba yo, en medio de su camino, su lugar, donde podía parar a descansar del largo viaje recorriendo estratosferas. Sabía que era pasajero, pero bonito, necesario. Se llevaría una parte de mi con él. A partir de entonces seríamos dos en uno. Uno en dos.

18 feb 2014

What about me?

Decidimos dejar de serlo todo, porque ser uno nunca fue una opción. De vez en cuando sigo intentando entendernos. Por qué así, por qué no juntos, por qué no 2, por qué sí 3 si son multitud. Qué me faltaba o me sobraba. Qué. Cuánto. Cómo. Dónde quedo yo.
 Recuerdo que me involucré en un asunto que me quedaba grande. Nos arrastramos al precipicio. Las vistas eran espectaculares y la caída era solo un precio que estábamos dispuestos a pagar. Caro, deudas, quiebra, del alma y del cuerpo. Rotos, fríos, solos. Quizá lo último sólo yo. Sola, yo.Tú no.